Ibsen-Martínez-2

El cine según… Ibsen Martínez

Milagros Socorro 

Con tres ediciones agotadas en menos de dos meses, la novela de Ibsen Martínez “El mono aullador de los manglares”, editada por Grijalbo-Mondadori, lo ha convertido en el autor de moda en Venezuela. Aquí su filmografía privada.

-¿Qué estrella de cine persiste en su admiración desde su infancia?

-Jack Lemmon. Por su empática e inerme bonhomía de hombre común en

El apartamento, su apostura no demasiado glamorosa en Irma la Dulce, su inefable sentido de la farsa en Una Eva y dos Adanes, su fragilidad varonil en Días de vino y rosas, por la integridad llevada al plano de la neurosis en El prisionero de la Segunda Avenida, por su dilatado matrimonio tragicómico con Walter Mathau y la paródica misoginia de Extraña Pareja (y de todas las secuelas de esa maravilla de Neil Simon que dirigió Billy Wilder). Por la dimensión trágica de su creación actoral en Atrapen al tigre.

-¿Qué final de película le gustaría reescribir y qué cambios le introduciría?

-El final de Lo que el viento se llevó. Tal como termina parece prometer una secuela. En mi opinión, Scarlet O’Hara debe conservar Tara, su plantación, y también a su cuñado aburrido que tanto procuró birlarle a su hermana por puro espíritu de contradicción: sería el mejor castigo a la majadería de ponérsele difícil a Rhet Butler, su hombre, genuino sapo de la misma charca de Scarlet.

-¿Cuál es la película con la que más ha llorado?

-Cuando era niño, con el final de El puente sobre el río Kway; ya grandecito, lloré mucho con Fanny y Alexander. Hace poco lloré un río con Estación Central.

-¿Qué película tiene ganada una reputación injusta?

Casablanca, de Michael Curtiz. Las razones pueden hallarse en [el volumen de recopilación de críticas cinematográficas ] Un oficio del siglo XX, de Guillermo Cabrera Infante. Las suscribo por completo. Y admito sólo lo que él también menciona como excepcional en Casablanca: es un prodigio de casting.

-¿Qué papel le gustaría interpretar usted y vivirlo en la realidad?

-El de Harvey Keitel en Humo (film basado en un guión del novelista norteamericano Paul Auster, donde Keitel encarna al propietario de una tienda de tabaco donde recalan todos los personajes y sus conflictos. El personaje de Keitel es, además, fotógrafo y ha llevado por años el registro gráfico de la esquina donde se ubica la tabaquería).

-¿Cuáles son los malos actores cuyas interpretaciones usted, sin embargo, disfruta?

-Arturo de Córdoba, Charles Bronson.

-¿Cuál fue la última película cuya proyección abandonó antes de finalizar?

La vida es bella. Y me perdonan.

-Si pudiera elegirlos personalmente, ¿qué actores –de cualquier cinematografía del mundo- le gustaría tener en la adaptación al cine de su novela?

-La Vicky está entre Maribel Verdú y Fabiola Colmenares; Raúl Juliá sería Aurelio Sotolongo; Robert Downey Jr. sería Guillermo Cabañas; Antonieta podría ser Emma Thompson o Assunta Serna; Rafael Villaurrutia sería Pepe Sacristán; José Gregorio Hernández sería Flavio Caballero y Dimas El Caminante sería Oswaldo Guillén.

-¿Qué es lo que en verdad no soporta en una película?

-Que rehuya el final feliz sólo por dar gusto a los snobs que desdeñan los finales felices.

-Cuando se lleve el cine su vida, ¿qué genero preferiría? ¿quién le gustaría que la dirigiera? ¿qué actor le gustaría que hiciera su papel? ¿qué actores y actrices quisiera que estuvieran en los otros roles? ¿cómo empezaría la película y cuál sería la escena cumbre?

-Una comedia costumbrista, eso sería mi vida. Dirigida por Román Chalbaud y protagonizada por un Joe Pesci hispanohablante. La secuencia de títulos de la película comenzaría en un aula de clases, durante un examen de reparación. La cámara me descubre al final del salón, escuchando con audífonos un radio transistor que trasmite la serie mundial Baltimore-Dodgers,a mediados de los años 60. Willy Davies comete su legendario tercer error al campo y yo lo transmito con júbilo al resto de la clase y me expulsan en la creencia de que estoy “soplando”: repito el cuarto año de bachillerato. En la secuencia final, genuina escena cumbre, despierto de mi locura, recupero el juicio, perdono a todos mis enemigos y muero para congoja infinita de mi fiel Sancho Panza y mi sobrina.

 

Un comentario en “El cine según… Ibsen Martínez

  1. Me pasó lo istmo con La Vida es Bella. Abandoné en el momento casi inicial que Benigni venía en bicicleta y se encuentra con la protagonista la cual es su esposa en la vida real.

    Parece, sobre todo, una costumbre italiana de colocar de protagonista a la esposa en todas las películas. Según contó Silvia Pinal, esta circunstancia evitó que ella pudiera hacer una película con Fellini debido a la oposición de Giullieta.

    Para representar a Ibsen escogería a Gary Sinise.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *