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Entrevista con Oswaldo Alvarez Paz /El Nacional 24-10-2010

Aquí la versión completa -sin restricciones de espacio- de la entrevista con Alvarez Paz.

Oswaldo Álvarez Paz aspira, pero dice no ser “candidatomaníaco”

“Si soy candidato en 2012, vuelvo golilla a Chávez”

A pocos días de presentarse a juicio, el político zuliano augura una grave crisis para el gobierno nacional y asegura que el Presidente le teme como contendor.

Milagros Socorro

-Hugo Chávez tendrá que rendir cuentas por muchas cosas, incluido este último viaje –dice Oswaldo Álvarez Paz (Maracaibo, 1943)-. Los gobiernos de los países visitados consiguieron un “venado” perfecto que, en beneficio de ellos, descapitaliza al país buscando el dinero que se agotó. Así, compra chatarra militar, firma acuerdos contrarios al interés nacional, entregando soberanía y, de paso, dando espectáculos personales deplorables. Pobre hombre y pobre Venezuela, convertidos en hazmerreír del mundo. Sus delirios expansionistas le hacen perder el sentido del ridículo. Nada positivo dejó este viaje. Mucha malversación de fondos y peculado de uso. Él sabe que el final está cerca. Debemos estar atentos porque puede ser capaz de cualquier cosa.
-La fecha institucional de salida posible del presidente Chávez es el 2012.
-Esa es una posibilidad. Pero no la única. La Constitución Nacional establece varios caminos para sancionar, sustituir, destituir a un Presidente; e incluye en sus disposiciones su renuncia, que no debemos descartar.
-Si el camino que usted aspira es de la renuncia del Presidente…
-Sería el menos traumático para el país. La Constitución señala con precisión las obligaciones del Presidente de la República; y no recuerdo ningún presidente que se haya alejado tanto de esos deberes y los haya desconocido de forma tan flagrante y lesiva.
-¿De verdad cree que Chávez podría renunciar?
-Ya pasó una vez. Depende de las circunstancias, que siempre estarán auspiciadas por el hecho de que el presidente no es muy valiente que digamos. Y llegará el momento, ya próximo, por cierto, en que no podrá seguir huyendo hacia delante.
-Cuando usted alude a “otras posibilidades” de cese del mandato del Presidente, ¿está pensando en algo más que la renuncia? Se ha dicho que usted es afecto a conciliábulos con militares.
-Este es un régimen militar; y mal podría yo postular una sustitución de militares por militares. Lo que el país necesita es que los militares vuelvan a los cuarteles, cumplan con sus olvidadas obligaciones constitucionales y se sometan a la autoridad civil. No soy ni seré conspirador ni golpista. Pero no soy mudo: en un país en al actual situación de Venezuela, cualquier cosa puede pasar. La historia reciente nos dice que a Carlos Andrés Pérez no lo sacaron los tanques del 4 de febrero, sino la Corte Suprema de Justicia y el Senado de la República, en término tan civiles y apegados a la Constitución, que tuvo que aceptarlo. En mala hora, a mi juicio.
-¿Cuál es su perspectiva frente a la Mesa de la Unidad Democrática?
-La MUD hizo un trabajo que merece nuestro reconocimiento. Contra todo, alcanzó la unidad electoral que llevó al triunfo el 26S. No fue una unidad perfecta, pudo haberlo sido, pero no era fácil. El punto es que esa coalición electoral tiene que transformarse en un gran movimiento de unidad nacional, que trascienda lo electoral y que no se agote en una obsesión por el 2012, que lejos de unir, puede dividir. Para mí la unidad no es unanimidad, sino el mayor grado de consenso posible. Un consenso llamado a tomar la iniciativa en la defensa de algunos asuntos fundamentales: la defensa de la libertad sin apellidos, la propiedad, la seguridad de personas y bienes y de la federación, (término que prefiero al de descentralización), esto es, hacer realidad lo que prefigura la Constitución. El régimen camina en dirección contraria a lo que significan estos preceptos, insisto, a contravía de la Constitución. Lo que vaya a suceder será consecuencia de esta lucha. Si lo hacemos bien, el triunfo es seguro. Si nos equivocamos, el país sucumbirá en manos del comunismo.
-¿Qué indicios tiene para hacer semejante afirmación?
-El régimen adelanta un plan de destrucción de la república democrática, federal, plural, para sustituirla por un Estado comunista a la cubana, que la inmensa mayoría del pueblo rechaza, pero que se quiere imponer a sangre y fuego. Nunca habían estado más en peligro la soberanía nacional y la integridad territorial de la república: hay factores, nacionales e internacionales que las amenazan. Me refiero al terrorismo, el narcotráfico, las alianzas con los gobiernos más forajidos del planeta, el soporte, supuesto o real, a organizaciones criminales como FARC, ETA, así como movimientos como los Tupamaros, los Carapaicas, el FBL, las milicias, el radicalismo palestino y otros. La comunidad internacional observa con atención a Venezuela, como consecuencia, entre otras cosas, de los juicios que se adelantan en la Audiencia Nacional de España. Se le ha pedido al señor Chávez colaboración en estas investigaciones y ha respondido con ofensas y descalificaciones, que van convirtiendo en graves indicios o evidencias las sospechas que existían. No hay cooperación: pareciera que hay encubrimiento. Esto es, sin duda alguna, una falta de respeto para con el país; y una conducta que genera responsabilidades penales, nacionales e internacionales.
-¿Está pensando en La Haya?
-Efectivamente, el expediente del señor Chávez y su régimen está creciendo aceleradamente en la Corte Penal Internacional de La Haya, con minuciosa documentación sobre sus violaciones en materia de Derechos Humanos y crímenes de terrorismo y narcotráfico.
-¿Usted da credibilidad a los señalamientos de Walid Mackled?
-Sus declaraciones están enmarcadas dentro de lo que estoy diciendo. Y más se enmarca porque nadie refuta, nadie explica, nadie se da por notificado. Por tanto, prefiero esperar el juicio en los Estados Unidos para conceder credibilidad. Lo que sí se ve clarito es que hay mucha gente asustada con esas declaraciones.
-El ex gobernador Acosta Carlez sí ha respondido. Dice que lo de Mackled es “pataleo de ahogado”.
-No se sabe cuál de los dos tiene el agua más cerca del cuello. Ni cuál se ahogará primero.
-Bueno, entonces, ¿será candidato el 2012?
-Chávez, que le pida a Dios que no me corresponda a mí ser el candidato frente a él en 2012, porque lo volvería golilla. De Chávez no quedaría ni polvo cósmico, para usar sus desconsideradas y torpes palabras. Y él lo sabe. Lo teme.
-Esa declaración equivale a un lanzamiento.
-Qué queréis que te diga…

—Material de recuadro—

A juicio la semana que viene

Detenido el 22 de marzo y llevado al Helicoide, sede del SEBIN (antes DISIP), Oswaldo Álvarez Paz estuvo preso casi dos meses. Un periodo suficiente para quedar convencido de que “preso, ni en el mejor hotel del mundo”. Y, por cierto, para ganar peso, “por pasar el día comiendo y hablando pendejadas”. La detención se prolongó por 52 días. Ahora está libre, pero el 27 de este mes comparecerá a juicio.
“Fui detenido por supuesta difusión de información falsa, instigación al odio y conspiración. Pero 52 días después, la fiscal declaró que no había meritos suficientes para justificar la acusación y la retiraron. Quedé a régimen de presentación quincenal y prohibición de hablar del tema. Ambas restricciones fueron suspendidas, sólo persiste la prohibición de salida del país”.
“Vamos a solicitar que se declaren sin lugar las acusaciones y se archive el expediente. Pero éste no es un problema jurídico, es un caso político. Como es el caso de tantos que están cumpliendo condenas injustas. En Venezuela habrá presos político mientras Chávez sea presidente, pero tan pronto deje de serlo, recuperarán la libertad”.

El Nacional 24 – 10 – 2010