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Justicia traída por los Cabello / Código Venezuela 18.01.2011

Justicia traída por los Cabello

Milagros Socorro

Pregúntele a cualquiera por el foco de mayor corrupción de Venezuela. A cualquiera. En los pueblos, en las ciudades. En los salones, en el albañal. Entre chavistas, entre demócratas. La respuesta más común apuntará a los hermanos Cabello. ¿Es verdad, es mentira? No se ha comprobado, pero es consenso nacional.
No hay negociado que no se les atribuya. Tejemaneje que no involucre sus nombres. No hay guiso donde no sean, según la conseja, ingrediente indispensable.
Para explicar esta acendrada convicción, los chavistas han desarrollado la tesis de “la derecha endógena”, corriente que Diosdado Cabello encabezaría y que consiste en disfrazarse de revolucionario para tener acceso expedito al poder y los más altos negocios, mientras se hace de éstos un manejo irregular y voraz.
Nadie lo ha negado nunca. Ni siquiera el aludido. Mientras, aumentan los edificios, empresas, industrias y locales cuya propiedad se le atribuye.
Ayer, 20 de enero, Diosdado Cabello (PSU-Monagas) no se quedó callado cuando el diputado Julio Borges (Primero Justicia-Miranda) aludió a la fama que el de los ojitos lindos se ha echado. Más aún, se mostró desafiante y altanero y
aseguró que no tenía problema en despojarse de su inmunidad parlamentaria para someterse a cualquier proceso judicial que investigue los actos de corrupción que le enrostró el de las cejas monumentales.
Esta actitud tendría un gran valor en cualquier país… menos en uno donde la justicia está secuestrada por el Ejecutivo.
El país debe guardar en su memoria esta oferta de Diosdado Cabello de concurrir a la justicia a pecho abierto. Algún día la cumplirá. Entonces todos deberemos ser garantes de que se le aplique con imparcialidad y transparencia. En cuanto a los diputados demócratas, deben estar vigilantes que esa justicia que hoy no tocaría ni con el pétalo de una rosa a los Cabello y a tantos otros protegidos de momentos, no se vaya a cebar contra ellos cuando hayan dejado de ser útiles al régimen y se conviertan en una carga insidiosa.

Código Venezuela, 18 – 01 – 2011