"Inseguridad y violencia Informe 2008" Parte I

“Caracas es, con creces, la capital más violenta de América Latina”

Milagros Socorro

-Cuando se alcanzan las tasas de homicidios, como la existente en Venezuela, estamos hablando no de enfermos aislados, sino de una epidemia.
Esta observación glosa los centenares de datos escalofriantes contenidos en el libro “Inseguridad y violencia en Venezuela – Informe 2008” (Caracas, 2009), que hace unos días salió de la imprenta, con el sello de la Editorial Alfa. Se trata de una compilación de trabajos sobre los tópicos anunciados en el título, coordinados por Roberto Briceño-León, Olga Ávila y Alberto Camardiel.
Roberto Briceño-León es profesor de Sociología de la Universidad Central de Venezuela y Senior Associated Member del Saint Antony’s College de la Universidad de Oxford, Inglaterra. Es director del Laboratorio de Ciencias Sociales (LACSO) y del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV). Alberto Camardiel es profesor del Postgrado en Estadística y Actuariado (APGEA) de la UCV, así como director de Análisis de Datos del LACSO y del OVV. Y Olga Ávila es profesora de la Escuela de Estudios Políticos y de las maestrías en Seguridad Social y en Moneda e Instituciones Financieras de la UCV. Es coordinadora del LCASO y del OVV
-El libro –explica la profesora Ávila- trata de llenar un vacío en cuanto al manejo de cifras sobre la realidad de la victimización y la violencia en Venezuela, a partir de los datos recogidos por una encuesta por muestreo en 21 estados del país, que no pretende de ningún modo competir con las cifras oficiales, pero que, ante la ausencia o subregistro de aquellas, ofrece un panorama más o menos cercano a lo que realmente sucede.
“En segundo lugar, se presenta la percepción del trabajo de las instituciones del sistema de justicia penal en el país, sus argumentaciones sobre los temores de los ciudadanos a ser victimizadas o porque ya lo fueron. Se evalúa la gestión del Estado venezolano en torno a la inseguridad. Se presentan las actitudes o valoraciones de la sociedad sobre la violencia, (cuando se justifica o no un hecho de violencia), lo cual nos lleva a la cruda realidad de la aceptación del linchamiento como respuesta de las comunidades ante la desidia de las autoridades para protegerlas de la delincuencia. Finalmente, se explora con apoyo de datos estadísticos, la percepción de los grupos considerados terroristas y la guerra, a partir del discurso y la orientación de la política del Gobierno. Esta primera parte de libro profundiza en la violencia hasta el punto de explicitar, para quienes aun lo niegan, porqué es el principal problema de los venezolanos”.
En la Introducción del libro, Roberto Briceño-León escribe: “Hace unos años, Venezuela no aparecía en los anales de violencia y hoy en día es, junto con El Salvador, uno de los dos países más violentos de América Latina; más que Colombia y mucho más que Brasil y México. Caracas es, con creces, la capital más violenta de América Latina. Esta dura realidad amerita explicaciones adecuadas, para entender lo que sucede”.
-En Venezuela, -sigue Briceño-León, -el período 2007-2008 estuvo marcado por un notable incremento de los ingresos petroleros y de los homicidios. En este corto tiempo, el país tuvo riqueza y asesinatos como nunca antes. Una paradoja que se resiste a las explicaciones simples. Entre 1998 y el año 2008, los precios del petróleo se multiplicaron por 12 y el número de homicidios, por tres. Estas muertes sin sentido van acompañadas de un notable silencio oficial. Hay un mutismo escandaloso de cifras y políticas públicas. Las autoridades responsables de las políticas de seguridad ciudadana no han mostrado al país ni sus archivos, ni sus posiciones para explicar ese desmedido y doloroso aumento de la violencia.

Tres veces más que la media mundial
A continuación, ofrecemos una serie de citas entresacadas de la profusa información contenida en este volumen indispensable. Las informaciones o juicios que citaremos en esta apretadísima serie de fragmentos, corresponden a diferentes autores de los compilados en “Inseguridad y violencia en Venezuela”.
*En todas las sociedades se cometen homicidios, sin embargo, existe una gran diferencia entre decenas de muertes a decenas de miles de asesinatos. Cuando la tasa es de menos de 1 homicidio por cada 100 mil habitantes, como en Japón o Alemania, a cuando hay más de 50 por cada 100 mil habitantes, como ocurre
en El Salvador o Venezuela.
* La tasa de homicidios a nivel mundial es de 8,8 muertes por cada cien mil habitantes, muy inferior a los suicidios (14,5). Sin embargo, esta situación no es similar en todo el mundo, pues hay regiones como África o las Américas, que tienen tres veces más homicidios que suicidios, mientras que en Europa y el Pacífico la situación es exactamente la contraria. Hay países que registran una tasa inferior a la media mundial de homicidios, así como hay otros que la superan. Algunos países duplican la tasa mundial; en este grupo se encuentran, en la actualidad, Brasil y México, (pues Venezuela, que hasta comienzos del nuevo siglo formaba parte de ese grupo, ahora está en el siguiente, conformado por los que triplican la tasa mundial). En el grupo de países que triplican la tasa de homicidios, además de Venezuela, está Colombia, que ha tenido una guerra interna; y El Salvador, que la tuvo. Como Honduras, que no ha tenido guerras y también integra el tétrico grupo, Venezuela tiene una situación política interna que ha generado una gran expansión de las bandas criminales.
*En Venezuela (Colombia, Brasil y El Salvador), el homicidio es la primera causa de muerte en los jóvenes entre 15 y 24 años
*Si bien no hay estadística disponible a nivel nacional sobre la condición social de las víctimas de los homicidios, los estudios muestran que, la mayoría de los muertos provienen de los sectores de menores ingresos.

Con Chávez se triplicaron los homicidios
*Todas las encuestas hechas en Venezuela en 2008 señalan que la inseguridad personal es percibida como el mayor problema de los venezolanos; y las críticas empiezan a dirigirse fuertemente hacia las políticas públicas aplicadas en estos años. No es de extrañarse que así sea pues cuando, en 1998, el teniente coronel Hugo Chávez era candidato a la Presidencia, se cometieron en el país 4.550 homicidios; pero en nueve años de su mandato, las cifras de violencia se han triplicado y la estadística más conservadora indica que para 2007 se contabilizaron en Venezuela 13.157 homicidios, tres veces más que cuando se inició su gobierno.
*Es un incremento único en Venezuela y en América Latina, sin mediar una guerra que explicaría el espantoso crecimiento de muertes violentas (mientras en Brasil y México se han mantenido igual). La explicación está en la crisis política de estos años, que ha producido un quiebre del pacto social, así como una ruptura en la convivencia ciudadana y la gobernabilidad.
*El Gobierno Nacional ha dado poca importancia a la inseguridad ciudadana. En nueve años de Gobierno, son contadas las veces que el Presidente se ha referido al problema en sus múltiples, y no propiamente cortas, alocuciones al país. Este silencio es parte de una política pública destinada a encubrir el problema.
*El elogio sistemático de la violencia y los violentos ha tenido un impacto en el comportamiento agresivo de muchas personas. El Presidente dice que la violencia no es mala, que no es verdad que «es el arma de los que no tienen la razón». Y sistemáticamente se utiliza el lenguaje militar y de guerra para la política: se trata de guerras libradas por batallones y pelotones contra enemigos, no adversarios. Adicionalmente, se elogia a las figuras violentas: el programa de empleo del gobierno se llama «Che Guevara», cantidad de oficinas públicas tienen el nombre de guerrilleros como Fabricio Ojeda o Argimiro Gabaldón. A los pistoleros de puente Llaguno se les hizo un monumento, mientras los policías permanecen presos; y, por si quedaran dudas, el mismo Gobierno que se ha dedicado a acusar y endilgar a cualquier opositor el epíteto de «golpista», crea por decreto presidencial (Nº 38.618) «con valor, rango y fuerza de ley» una condecoración llamada «4 de Febrero» para elogiar el intento de golpe de Estado de esa fecha.

El Venezolano, 2009

3 comentarios en “"Inseguridad y violencia Informe 2008" Parte I

  1. Ahora, el silencio oficial ha sido sustituido por la risotada oficial.

    La violencia es política de Estado. Con la impunidad prospera el crimen y con el crimen aumentan los exilios voluntarios. Los que se van nos la ponen más difícil a los que nos quedamos.

  2. Lamentable lo que ocurre en el pais,la violencia se ha apoderado de todo los espacios.Desde el gobierno hay una violencia inducida por el lenguaje agresivo y conducta de altos dirigentes oficialistas.El plan patria segura no es eficiente,y se ha visto el comportamiento abusivo y lesivo de funcionarios contra civiles honestos “caso edo Falcon”.El miedo impera en el pueblo y el miedo paraliza.

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