Photo by ©Jorge Parra

El cine según… Leonardo Aranguibel

Milagros Socorro.-  Leonardo Aranguibel es productor y director venezolano. Cineasta, periodista, guionista, profesor universitario. Ha sido Director de Producción en Disney Media Distribution, The Walt Disney Company, para América Latina, EEUU Hispano, Europa, Medio Oriente y Africa.

Ha sido Productor Ejecutivo de versiones locales y/o regionales de series como DesperateHousewives, Grey´sAnatomy, TheAmazingRace, The Golden Girls, y otras, para mercados como Brasil, Argentina, Colombia, España, México, US Hispanicmarket, entre otros.

Ha sido director de telenovelas y otros programas dramáticos para canales como Telemundo en Estados Unidos y Radio Caracas Televisión en Venezuela.

Ha sido jurado de los premios Emmy International años 2003, 2009 y 2014, y al día de hoy es miembro de la institución que otorga dichos premios, la International Academy of TelevisionArts and Sciences.

 

 

 

–¿Qué estrella de cine persiste en su admiración desde su infancia?

–Sin duda, Peter Sellers. Dr. Strangelove, el inspector Clouseau de La Pantera Rosa, el agente 007 en Casino Royale, el actor hindú de La Fiesta Inolvidable, son personajes que me marcaron de modo indeleble en mi infancia

–¿Cuál es la película que ha visto el mayor número de veces?

–La mayoría de los que somos padres en mi generación hemos visto ToyStory decenas de veces, afortunadamente, pues es una maravilla inmarcesible. En cuanto a mis propias decisiones, no las de mis hijos, creo que el film que he visto mayor cantidad de veces es El Padrino II, de Francis Ford Coppola. Me hipnotiza desde su primer fotograma y me paraliza la función de manipular el control remoto si es que me lo tropiezo haciendo zapping. Tiene esa morbosa virtud de las grandes óperas: sabes perfectamente lo que va a ocurrir, pero quieres verlo y sorprenderte una y otra vez como si fuera la primera.

–¿Cuál fue la última película cuya proyección abandonó antes de finalizar?

–Es casi imposible que me ocurra eso a estas alturas de la vida, pues es ya práctica común leer muchas críticas y comentarios antes de entrar a una sala de cine. Sin embargo, siempre hay espacio para la sorpresa o los compromisos. Y a pesar de que me lo sospechaba, por ingenuidad y buena fe me ocurrió con Caballo de Guerra, de Steven Spielberg. El por qué, creo que lo respondo tras la siguiente pregunta.

–¿Qué es lo que en verdad no soporta en una película?

–Se me hacen insoportables los filmes predecibles y manipuladores en exceso. Eso que algunos llaman “evidencia de la mano del guionista”.

–¿Ha copiado alguna vez un modelo de vestido, un peinado, un gesto o una actitud de algún actor o actriz?

–Sé que su fuerte no fue la actuación, pero la referencia sí es de una película. Toda mi vida he intentado imitar el estilo de George Harrison en Help; y, a decir verdad, en cualquier otra película, foto o video donde George apareciera. Pero confieso que apenas hace unos pocos meses alcancé a comprarme aquellos incomparables botines negros de banda elástica lateral.

–¿Cuál es la película con la que más ha llorado?

–Hay muchos tipos de llanto, claro está. Ladrones de Bicicletas, de Vittorio De Sica, y, por ejemplo, la muerte de Emma, en Terms of Endearment (La Fuerza del Cariño), de James L. Brooks, provocan emociones muy distintas, pero en una persona sin mayores trastornos sicológicos ambas emociones deberían culminar en lágrimas y hasta sollozos abiertos. Confieso que en ambas lloro, siempre y en las mismas secuencias. Pero hay unas lágrimas que siempre recordaré, aunque hoy me parezca extraño. En medio de La Rosa Púrpura del Cairo, de Woody Allen, me di cuenta de que lloraba a lágrima suelta por la admiración que me producía el privilegio de presenciar la ejecución de una idea tan brillante, esa irrefutable descripción de la tragedia humana durante la llamada Gran Depresión.

–¿Cuál es la película que más lo ha hecho reír?

–No recuerdo haberme reído jamás tanto como cuando vi por primera vez La Fiesta Inolvidable, de Blake Edwards. Recientemente la vi con mis hijos y constaté con no poca nostalgia que los 10 años de edad que tenía para entonces y la ingenuidad de aquellos tiempos fueron factor determinante en esas risas.

–¿Cuál es la peor película que ha visto en su vida?

–Me cuesta escoger entre Independence Day, de RolandEmmerich, y El Color Púrpura, de Steven Spielberg. Que esta última haya sido nominada a 11 premios Oscar es a mi juicio una de las peores vergüenzas en la historia de la Academia de Cine. Como atenuante, y por fortuna, no se ganó ninguno. Recuerdo haber invitado a mi madre a verla y soportar más de 20 minutos de aquella sucesión de lugares comunes y manipulación barata, hasta que ella me dijo al oído: “Hijo, esta película no me parece muy buena que digamos”.

–¿Se ha enamorado alguna vez de un actor o actriz?

–Apasionadamente enamorado, como todos mis compañeros en el liceo Gustavo Herrera según recuerdo, de la sensualidad insuperable de una Sonia Braga turgente y adolescente en Doña Flor y Sus Dos Maridos, de Bruno Barreto. La vida y mi oficio me regalaron años después el privilegio de conocerla y trabajar con ella. En la primera oportunidad y tras la tercera copa de vino, me atreví a confesarle algunos (no todos) los detalles de aquel arrebato juvenil.

–¿Qué parlamento de película suele citar en sus conversaciones?

–Soy un coleccionista y usuario de frases a las que me gusta llamar “brindis cinematográficos”. Mi preferido, por mucho, es uno que aparece en el magnífico film AllAboutEve (Todo Sobre Eva), de Joseph Mankiewicz: “Toeach of us and all of us, neverhavewebeen more close, maywenever be fartherapart”, que podría traducirse: “Por todos y cada uno de nosotros, porque nunca hemos estado tan cerca como estamos hoy y porque nunca estemos más lejos de lo que hoy estamos”.

–¿Quiénes son la actriz y el actor que más admira en la actualidad?

–Es muy fácil y cómodo responder usando los nombres de MerylStreep y Daniel Day-Lewis, quienes son ciertamente infalibles. Yo admiro y disfruto mucho el trabajo de actores como BenedictCumberbatch, Christian Bale, Harvey Keitel, Joaquin Phoenix, John Goodman, Robert Downey Jr., al igual que el de actrices como Cate Blanchet, Jessica Chastain, Carey Mulligan, Tilda Swinton, Michelle Williams o Julianne Moore. Me gustan la versatilidad de Amy Adams y el estupendo profesional del cine que es George Clooney, quien es buen guionista, respetable director y acertado productor, además de ser un actor merecidamente reconocido.

–¿Le han propuesto alguna vez que aparezca en una película?

–He aparecido en algunas películas, por mi amistad o conexión circunstancial con sus directores, en realidad. Recuerdo de niño haber aparecido en el largometraje Los Tracaleros, de Alfredo Lugo; luego una minúscula escena en Homicidio Culposo, de César Bolívar y un papel un poco más extenso, aunque sin diálogo claro está, en Tosca, de Iván Feo. Pero mi preferido es el rol protagonista –en realidad, era el único “actor” del film- en el cortometraje de ficción Armageddon, de Juan Andrés Valladares, filmado como trabajo de curso en nuestra querida escuela London Film School hace ya una buena cantidad de años.

–¿A qué estrella de cine suelen decirle que se parece?

–Mi hija Endrina se propuso demostrar que en el pasado, cuando yo era un estudiante universitario de 24 años edad, me parecía mucho a un actor del presente llamado ReeceRitchie. Para ello hizo una comparación fotográfica, con una foto de Ritchie en el film TheLovelyBones.

–Cuando se lleve al cine su vida, ¿qué genero preferiría? ¿quién le gustaría que la dirigiera? ¿qué actor le gustaría que hiciera su papel? ¿qué actores y actrices quisiera que estuvieran en los otros roles? ¿Cómo empezaría la película y cuál sería la escena cumbre?

–Comedia, claro. Preferiría que la dirigiera EthanCoen, aunque aceptaría entrevistar a Billy Wilder para el trabajo. Espero que Paul Newman y Liz Taylor no estén ocupados para el momento del rodaje, de modo que puedan ocupar los roles protagónicos. La escena inicial y cumbre a la vez, sería el momento en el que la nave espacial que mi personaje comanda se posa sobre la superficie de Marte. Y cortamos a un largo flashback que nos lleva directamente a una imagen de mi retatarabuela Lucy caminando por el Valle de Hawash, en Etiopía, hace más o menos 3.2 millones de años.

–¿Qué película está ligada a su vida?

País Portátil, de Iván Feo y Antonio Llerandi. Es como el primer beso o el primer amor. Jamás olvidaré las lágrimas que tuve que derramar trabajando en ella, como consecuencia de mi impericia e inmadurez. Y aunque no alcancé a terminarla, trabajé lo suficiente (creo que debido a que Iván y Antonio no se ponían de acuerdo sobre cuál de los dos debería despedirme) como para recibir en ella el primer crédito en pantalla de mi carrera.

–¿Cuál es la historia que el cine nacional debe filmar cuanto antes?

–Tengo la certeza de que la historia de cómo un servicio de inteligencia extranjero ha llegado a controlar prácticamente todos los resortes del poder en nuestro país, sería una muy interesante y entretenida pieza cinematográfica.

–¿Cuál es la única razón por la que usted no es una estrella de cine?

–No logro explicármelo. Eso me tiene muy confundido y sufro de insomnio crónico por ello.

 

 @MilagrosSocorro

 

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