Federico Vegas, foto por Efrén Hernández

El cine según… Federico Vegas

MILAGROS SOCORRO. Federico Vegas es escritor venezolano. Arquitecto, novelista, cuentista, ensayista, columnista, presentador de radio y profesor universitario.

En los 90 comienza a publicar libros de cuentos: El borrador (1996); Amores y Castigos (1998); Los traumatólogos de Kosovo (2002); La Carpa y otros cuentos (2009); Los peores de la clase (2011).

Ha también seis novelas: Prima lejana (1999); Falke (2005); Historia de una segunda vez (2006); Miedo, pudor y deleite (2008); Sumario (2010); Los Incurables (2012); El buen esposo (2014).

Ha publicado libros sobre arquitectura: El Continente de Papel (1984); Pueblos. Venezuela 1979-1984 (1986); Venezuelan Vernacular (1985); y La Vega, una casa colonial (1988).

Sus artículos periodísticos y ensayos están recogidos en La ciudad sin lengua (2001) y La ciudad y el deseo (2007).

 

–¿Qué estrella de cine persiste en su admiración desde su infancia?

–Johnny Weissmuller. No conozco otro caso en que las limitaciones se conviertan en recursos con mayor provecho. Johnny no sabía hablar, Tarzán tampoco. Johnny solo sabía nadar y gritar, Tarzán también.

Weissmuller fue mi héroe hasta en una función doblada al español de Castilla la vieja. Está durmiendo en su casa en el árbol, cuando llega una banda de pigmeos y le gritan:

—¡Señor Tarzán, la señorita Jane se ha caído en la poza!

Un segundo después Johnny está dándose golpes de pecho mientras exclama:

—¡A por ella, mis chavales!

Por cierto, nunca he escuchado una frase de amor más contundente que “Yo Tarzán… Tú Jane”. La primera vez que vi unos senos en el cine fue cuando Jane huía nadando de unos cocodrilos. Supongo que la censura era más complaciente con las escenas bajo el agua. 

–¿Qué clásico del cine tiene ganada una reputación injusta?

–A muchos les gusta cargarse al Ciudadano Kane. Yo la adoro, y pienso que tiene la reputación injusta de tener una reputación injusta. Me parece que Orson Welles creó una especie de termómetro para saber a quien le gusta realmente el cine. Lástima que el personaje que representa sea tan repelente.

–¿Cuál es la película que ha visto el mayor número de veces?

Peter Pan. La vi tantas veces que aún me sé todas las canciones. Mi favorita es la de los piratas: “Es la vida de un pirata la vida mejor, se vive sin trabajar, y cuando uno se muere, con una sirena se queda en el fondo del mar”.

Pero el record lo tenía Perico Guinand, al punto que su madre lo regañaba.

—¿Dónde estabas metido, Perico?

—Fui a ver Peter Pan.

—Pero, muchacho, ¡hasta cuándo! ¡Ya tienes treinta años y sigues con esa vaina!

–¿Cuál fue la última película cuya proyección abandonó antes de finalizar?

–Para mí ir al cine es como ir a misa. Aunque una misa sea muy fastidiosa, siempre ocurre el milagro de la consagración. Salirme en plena función sería para mí un sacrilegio. Una vez vi una película venezolana llamada Morituri. Era imposible, todo un reto para un devoto como yo. De pronto, sentí como unos escalofríos en la nuca, giré la cabeza y me di cuenta de que estaba solo en el cine. Todo el mundo se había marchado, incluyendo a mi esposa. Tuve que rezar tres avemarías para agarrar fuerzas y resistir la tentación de esa palabra que anuncia en letras rojas el camino a la libertad: “EXIT”.

–¿Qué es lo que en verdad no soporta en una película?

–Que pretenda ser lo que no es.

–¿Ha copiado alguna vez un modelo de vestido, un peinado, un gesto o una actitud de algún actor o actriz?

–La manera en que Jean Paul Belmondo se roza la nariz con un dedo en À bout de  soufflé. También quise imitar a Mickey Rourke en 9 1/2 Weeks. Entre otras cosas, la parte en que Kim Bassinger abre su armario y todos sus trajes son grises, exactamente iguales. Me gustó la idea de uniformarme para la perversión.

–¿Cuál es la película con la que más ha llorado?

–Les Parapluies de Cherbourg. Lo importante es que no sabía por qué lloraba, eso es lo que más me hacía llorar. Ciertamente, la música de Michel Legrand tiene mucho que ver con mi drama, sobre todo cuando canta Catherine Deneuve.

–¿Cuál es la película que más lo ha hecho reír?

–Debería decir que algo de Chaplin, o de Cantinflas, pero ya es hora de aceptar públicamente que Jerry Lewis les ganó a todos. Yo lo odiaba, al punto que detestaba hasta a los críticos franceses que lo habían encumbrado. De niño fui sometido a la tortura de sus imbéciles películas, como The Bellboy o The Nutty Professor, ambas de los años 60. Hasta que un día, cuando ya era grande y podía elegir mis propias torturas, vi sus trabajos con Dean Martin en los 50. La pelea de boxeo en Sailor Beware es la escena que más me ha hecho reír, y, además, con un delicioso sentimiento de culpa y redención.

–¿Se ha enamorado alguna vez de un actor o actriz?

–En Peter Pan conocí todas las versiones de lo femenino: Wendy, Campanita, la princesa india, las sirenas, y de todas me enamoré, hasta de la mamá de Wendy, que no estaba nada mal. Mi favorita es Campanita, chiquita, culona, mercurial, y además maneja unos polvos que te ponen a volar. De los actores, solo me he enamorado de Steve McQueen, y después de su muerte.

–¿Qué parlamento de película suele citar en sus conversaciones?

–Mis favoritos están en el final de Casablanca: “Siempre tendremos París”, “Arresten a los habituales sospechosos“, “Presiento que este es el comienzo de una gran amistad”. En ese orden. Ciertamente no soy el único. En una presentación de Casablanca en una cinemateca, iban a suspender la función porque se había estropeado el audio. El público, una pandilla de fanáticos, dijo que no importaba, y fueron recitando a viva voz todos los parlamentos. Un sublime kareoke.

–¿Quiénes son la actriz y el actor que más admira en la actualidad?

–Brad Pitt por su versatilidad. Me conmueve el espectro que es capaz de cubrir entre el tonto locato de Burn After Reading y el frío asesino de The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford. La actriz que más me ha impresionado es Viola Davis en Doubt, cuando le revela a la Madre Superiora de la escuela donde estudia su hijo, que sabe que su niño es homosexual.

–¿A qué estrella de cine suelen decirle que se parece?

­–A John Malkovitch, lo que no me hace ninguna gracia.

 @MilagrosSocorro

 

 

 

Un comentario en “El cine según… Federico Vegas

  1. Agradecido por los dos. Ud. señora por su siempre seria, interesante y profunda manera de preguntar, que es su manera de contar,escribir, también. Y Ud. señor, por su ilustrada, educada,sencilla manera de responder, que es su manera de contar, escribir,sin pretensiones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *